Nuevas herramientas en el aula: pizarras digitales interactivas
25/11/2009 | Redacción ESTIC
La pizarra digital interactiva es un elemento tecnológico que permite una progresiva innovación en las prácticas docentes. De apariencia familiar (similar a la pizarra convencional) y fácil manejo, aporta grandes posibilidades multimedia y de interacción con el alumnado.
Una pizarra digital está compuesta por un ordenador conectado a un cañón que proyecta las imágenes
sobre una superficie blanca. En las pizarras digitales interactivas (PDI), esta superficie blanca
se sustituye por una pantalla sensible que puede tener diferentes tamaños y que, conectada al
ordenador, permite interactuar con éste.
Estas pizarras permiten dos usos básicos: como pizarra convencional, ya que en algunos modelos se puede escribir sobre ellas con rotuladores convencionales, o como un ordenador con pantalla táctil del tamaño de una pizarra.
Utilizada como pizarra convencional, si se conecta a un ordenador permite guardar todo lo que se escriba sobre ella para distribuirlo a los alumnos y alumnas o realizar tratamientos posteriores.
La pantalla permite controlar, crear y modificar cualquier recurso que se proyecte sobre ella. Esta herramienta, unida a la utilización de las aplicaciones informáticas adecuadas a cada materia, permite incorporar una progresiva innovación en las prácticas docentes para mejorar la atención y la motivación del alumnado, así como para adaptar las sesiones a los distintos grupos de personas a las que se dirigen, incluso a aquellas con diferentes grados de discapacidades sensoriales o cognitivas.
Principales funcionalidades de las pizarras digitales interactivas
Las principales funcionalidades que ofrecen las pizarras digitales interactivas, son las siguientes:
Actualmente, el mercado ofrece tres diferentes tecnologías de pizarra digital interactiva.
Las pizarras digitales interactivas aportan múltiples beneficios tanto a docentes como al alumnado.
Las clases son más atractivas y participativas. La posibilidad de utilizar todo tipo de elementos multimedia y dinámicos (vídeos, audio, Internet, aplicaciones informáticas, etc.) permiten que estas sean más interesantes, tanto para el personal docente como para los alumnos y alumnas.
Estas pizarras permiten dos usos básicos: como pizarra convencional, ya que en algunos modelos se puede escribir sobre ellas con rotuladores convencionales, o como un ordenador con pantalla táctil del tamaño de una pizarra.
Utilizada como pizarra convencional, si se conecta a un ordenador permite guardar todo lo que se escriba sobre ella para distribuirlo a los alumnos y alumnas o realizar tratamientos posteriores.
La pantalla permite controlar, crear y modificar cualquier recurso que se proyecte sobre ella. Esta herramienta, unida a la utilización de las aplicaciones informáticas adecuadas a cada materia, permite incorporar una progresiva innovación en las prácticas docentes para mejorar la atención y la motivación del alumnado, así como para adaptar las sesiones a los distintos grupos de personas a las que se dirigen, incluso a aquellas con diferentes grados de discapacidades sensoriales o cognitivas.
Principales funcionalidades de las pizarras digitales interactivas
Las principales funcionalidades que ofrecen las pizarras digitales interactivas, son las siguientes:
- Posibilidad de controlar totalmente el ordenador con el que se trabaja y todas las aplicaciones disponibles, del mismo modo que se realizaría con una pantalla táctil. Así es posible utilizar aplicaciones de simulación, elementos multimedia y otros recursos, como, por ejemplo, apoyo para videoconferencias, el envío de correo electrónico, acceso a Internet, etc.
- Grabación de actividades: todas las actividades realizadas sobre la pantalla, anotaciones, modificaciones, etc. pueden ser grabadas en un archivo informático, para su posterior tratamiento o distribución.
- Escritura sobre imágenes, vídeos o cualquier otro elemento que se proyecte sobre ella.
- Reconocimiento de texto: el software específico de pizarra digital cuenta con herramientas que permiten convertir el texto manuscrito en texto editable.
Actualmente, el mercado ofrece tres diferentes tecnologías de pizarra digital interactiva.
- Pizarras táctiles: cuentan con una membrana sensible al tacto y capaz de percibir la presión, por lo que pueden ser utilizadas con el dedo, la mano o con punteros específicos. Pueden ser utilizadas sin proyector como pizarras blancas en las que escribir con rotuladores. Incluso utilizadas así, si se conectan al ordenador son capaces de almacenar lo que se ha escrito sobre ellas.
- Pizarras electromagnéticas: al igual que las anteriores, admiten su uso como pizarras blancas, pero solo pueden ser utilizadas con rotuladores especiales. A diferencia de las anteriores, es necesario utilizar un puntero especial para interactuar con ellas ya que su superficie no es sensible a la presión.
- Infrarrojos o ultrasonidos: se basan en el acoplamiento de unos kits que se fijan a cualquier pizarra blanca mediante un sistema de clips o ventosas. A través de infrarrojos o ultrasonidos y mediante lápices electrónicos específicos o rotuladores estándar introducidos en carcasas especiales, permiten registrar la escritura y las anotaciones.
Las pizarras digitales interactivas aportan múltiples beneficios tanto a docentes como al alumnado.
Las clases son más atractivas y participativas. La posibilidad de utilizar todo tipo de elementos multimedia y dinámicos (vídeos, audio, Internet, aplicaciones informáticas, etc.) permiten que estas sean más interesantes, tanto para el personal docente como para los alumnos y alumnas.
- Es un recurso flexible que puede adaptarse a todas las modalidades de enseñanza, tanto a las clases presenciales completas, como apoyo al trabajo colaborativo.
- Posibilidad de compartir y reutilizar los recursos docentes.
- Incrementa la motivación y el interés del alumnado, favoreciendo el trabajo colaborativo.
- Facilita la comprensión de conceptos complejos, gracias a la posibilidad de interactuar, utilizar vídeos o simulaciones.
- Permite adaptar los contenidos a las personas con discapacidades sensoriales: aumentando el tamaño y contraste de los contenidos, o añadiendo explicaciones auditivas para quienes tienen dificultades de visión, y el uso de presentaciones visuales y lenguaje de signos para quienes tienen dificultades auditivas.
- El uso de elementos multimedia y la interactividad facilitará la transmisión de conocimientos a las personas con dificultades cognitivas.
- En una sociedad como la actual, en la que los alumnos y alumnas disponen de teléfonos móviles de última generación, consolas de videojuegos, televisores con TDT y utilizan con destreza los ordenadores, Internet y el resto de herramientas TIC, es necesario adaptar y modernizar también las herramientas que se utilizan en el aula para captar su atención y facilitar su proceso de aprendizaje.






